Análisis Total War: Attila para PC

Análisis Total War: Attila para PC
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Todos los amantes de la buena estrategia estamos de enhorabuena con el lanzamiento de Total War: Attila para PC, sin duda, uno de los títulos más esperados del género para este año y una fuente inagotable de diversión con toda la altísima calidad habitual de la serie.

Análisis Total War: Attila para PC

Con el Imperio Romano dando sus últimos coletazos, muy lejos ya de su otrora esplendor, los bárbaros se hace más fuertes que nunca a través de distintas tribus que quieren repartirse todo el botón. Este es el contexto histórico en el que nos sitúa esta nueva entrega de la reconocida saga Total War. Más contenido y novedades que nunca para un juego imprescindible para cualquier fan de la estrategia.

Total War: Attila para PC a fondo

Con un punto de partida histórico tan repleto de grandes batallas y con un protagonista como Atila de Huno, solo podíamos esperar un título apasionante, y finalmente así ha terminado siendo. Y es que resulta difícil tener dudas cuando se trata de una producción de Creative Assembly, el estudio más prestigioso del género en la actualidad.

Total War: Attila para PC a fondo

Sobre la base del increíble Total War: Rome II -que se llevó un 10 en nuestro análisis-, se han incluido un sinfín de mejoras y novedades, que van más allá de un nueva etapa histórica y un protagonista tan apasionante como Atila. Así, se han introducido nuevas mecánicas de juego que afectan tanto a los sistemas por turnos como a los combates en tiempo real que siempre han constituido la esencia de la serie.

El juego nos sitúa en un momento de la historia muy oscuro, de guerra y destrucción, algo que estará reflejado con una gran maestría en la historia. Un mundo que se irá oscureciendo según los ejércitos de Atila se vayan acercando a sus tierras. Mientras, el Imperio Romano se descompone del todo y ya nada ni nadie puede parar esta caída.

A pesar de lo que se pudiera pensar cuando se anunció, no estamos para nada ante una expansión, sino ante un juego completísimo, que viene para continuar la historia que vivimos en Rome II. Además, estamos ante un título cargado de contenidos y, lo que es más importante, calidad. Además, las mejoras introducidas no hacen más que perfeccionar un producto ya de por sí excelente.

Total War: Attila

Creative Assembly ha hecho un trabajo descomunal en la realización de esta nueva entrega, no numerada, pero que ofrece los mismos altísimos valores de producción a los que nos tiene acostumbrada la serie. No faltarán un gran número de tribus o facciones, un gran número de misiones que nos aseguran horas y horas de diversión, un nivel de adicción altísimo gracias a la total libertad que se da al jugador a la hora de plantear sus estrategias y optar por un sinfín de de tácticas.

Como señalábamos al comienzo, el juego nos sitúa a finales del siglo IV d.C., un período de la historia muy duro: enfermedades, guerra permanente, hambre y cambio climático; miles de refugiados intentan huir de la destrucción y la muerte. Poco puede hacer el debilitadísimo Imperio Romano para resistir ante el empuje de las tribus bárbaras, que se han unido para contar con un inmenso y terrible ejército, liderado por Atila, un rey guerrero que cuenta con una sed inagotable de conquista y que no parará hasta conseguir su objetivo.

Al basarse en Rome II, muchas de las mecánicas y elementos del juego nos resultarán familiares. Así, se utiliza el mismo mapa de campaña y el fabuloso motor del juego. Sin embargo, se introducen un montón de mejoras. Así, los retos que se plantean al jugador son ahora mayores, ya que no solo deberemos proteger nuestras fronteras, sino que deberemos hacer frente a decisiones políticas, la traición de los aliados, las enfermedades, el hambre e incluso la quiebra. La campaña, que comienza con la campaña del Imperio Romano de Occidente, se ha dividido en dos y nos ofrece una perspectiva de la guerra desde seis frentes distintos.

Attila para PC

La estructura del juego combina el combate en tiempo real entre los distintos ejércitos en el campo de batalla en 3D con la presencia de un mapa estratégico, que nos permitirá administrar nuestro impero al más puro estilo de la saga Civilization.

Se han perfeccionado todos y cada uno de los apartados, algo que notaremos nada más comenzar al comprobar que la calidad de los gráficos 3D se ha potenciado (y no poco precisamente), lo que se traduce en una espectacularidad máxima a la hora de disfrutar del campo de batalla. Podremos apreciar con todo lujo de detalles la increíble ambientación del juego, las ciudades devastadas por las llamas, la huída con miedo de los soldados y civiles, la influencia del clima en el terreno… No obstante, los momentos más espectaculares tendrán lugar cuando obtengamos vistas de los vastos ejércitos, con miles de soldados que marchan hacia las paredes de una ciudadela. Realmente impresionante la recreación de estas escenas más propias del cine, sólo que aquí seremos nosotros los que dirigiremos la acción en todo momento.

En cualquier momento podremos alejar el zoom para tener acceso al mapa estratégico de Europa en un momento tan convulso. A continuación, podrás acercar de nuevo el zoom en cualquier ciudad y conocer al enemigo en el campo de batalla. De este modo podremos plantear nuestras propias estrategias en función de la visión que obtengamos del campo de batalla.

para PC

La recreación de los ejércitos y los distintos paisajes ofrecen impactantes imágenes gracias a los sobresalientes gráficos en 3D. Es tal grado el nivel de detalle que podrás acercar la vista hasta observar a un soldado individual en plena batalla. Un trabajo increíble y más si tenemos en cuenta que estamos ante un género no acostumbrado a este nivel de detalle, por la complejidad que supone recrear con tanto detalle miles de elementos al mismo tiempo. De ahí que sea más elogiable si cabe el impresionante trabajo realizado.

El cambio climático tiene una gran influencia también en el desarrollo del juego, ya que ha obligado a los tribus bárbaras a emigrar de este a oeste, hasta situarse a las puertas del Imperio romano, ya dividido en dos. Los visigodos, los ostrogodos y los vándalos aparecen como hordas errantes deseosas de acabar con el gran Imperio.

La campaña tiene una duración en el tiempo de unos 70 años, a lo largo de los cuáles Roma seguirá debilitándose. Por fortuna, todavía resistirá bastante, lo que nos alegrará, ya que estaremos deseosos de seguir disfrutando de este sublime juego.

Total War: Attila, análisis al detalle

Estamos ante un título que cuenta con una gran profundidad y que, en un primer momento, puede resultar por ello hasta complicado (incluso para los que ya están familiarizados con la franquicia). De ahí que se incluya un largo y completo tutorial que nos irá enseñando cómo luchar y todas las posibilidades del juego. Ni que decir tiene que resulta fundamental para aprender lo necesario para luego dar rienda suelta a nuestra capacidad estratégica.

Incluso en nivel normal, no será nada fácil que nos quedemos sin ejércitos ni dinero. Sin embargo, el juego nos invita a seguir y probar nuevas opciones, ya que la experiencia que iremos ganando como jugadores nos permitirá poco a poco tener más aciertos en nuestras decisiones, hasta el punto de convertirnos en todo unos estrategas. En cualquier caso, si se nos hace complicado avanzar, siempre podemos optar por jugar en lo modos fácil o normal, que resultarán más asequibles y nos permitirán ir mejorando en la toma de decisiones.

El juego nos exige ya desde la primera misión, que nos llevará durante cinco años de guerra constante. No nos debe extrañar que ya estas primeras misiones nos puedan llevar decenas de horas superar, por lo que ya nos podemos hacer a la idea que estamos ante un título de una duración descomunal.

Total War: Attila para PC

Además, a diferencia de Rome II, aquí deberemos tomar muchas más decisiones. No sólo deberemos decidir qué tierras conquistar primero, sino que también deberemos defender casi 80 ciudades y un gran número de legiones a través de toda Europa. Es vital saber usar los ejércitos sabiamente para intentar debilitar los enemigos y sopesar bien siempre las posibles consecuencias de un ataque sorpresa. Cada ciudad cuenta con grandes guarniciones para defenderse, de manera que podremos hacer uso de sus legiones para aplastar al resto de enemigos.

Deberemos tomar decisiones muy complicadas, incluso hasta el punto de tener que acabar con asentamientos propios al no poder asumir su defensa o renunciar a algo con el fin de recaudar más fondos. Como vemos, las opciones estratégicas son innumerables y no atañen solo a las propias batallas. Podremos invertir dinero entre nuestras legiones para fortalecer a nuestros ejércitos y así intentar hacernos fuertes en distintas zonas del mapa. Pero claro, en cualquier momento podremos sufrir el ataque de los ejércitos de otras tribus que intentarán conquistar nuestras ciudades. Veremos como cuando una ciudad es arrasada por el fuego consume ese punto en el mapa de la campaña, dejando un punto negro en el terreno. Será muy costoso intentar recupera esa ciudad de nuevo, de ahí que sea importante protegerla siempre. Pero ya os aseguramos que no será nada sencillo aferrarnos a nuestros territorios conquistados, y nunca tendremos la tranquilidad absoluta de que está todo hecho.

Por el medio, viviremos impresionantes y épicas batallas contra otros ejércitos. Incluso cuando ganemos, nadie nos asegura que las tropas que se retiraron no nos vuelvan a atacar pasados unos años con un ejército reforzado. Como en la realidad, nunca sabremos qué nuevos acontecimientos nos esperan. De hecho, nuestras propias acciones y decisiones determinarán algunos de los sucesivos acontecimientos que tendrán lugar. Incluso podremos establecer distintas alianzas para intentar conquistar nuevos territorios o hacernos fuertes en una zona. En nuestra campaña, por ejemplo, trasladamos parte de nuestras legiones del norte de África a Italia, y firmamos una alianza con el Imperio Romano de Oriente. Esto nos permitió asentarnos en la zona mediterránea y mejorar nuestras ciudades.

a fondo

Nos surgirán toda clase de dudas ante el enorme número de decisiones que podremos tomar. Pero es precisamente ese dinamismo lo que hace grande al desarrollo de la campaña. Y es que viviremos situaciones tan variadas como la muerte de nuestras tropas por el frío, la rebelión de nuestras tropas, llegar a tratos para mantener tranquilas a otras facciones, ver como nuestras ciudades o asentamientos caen aniquilados o el fuego que arrasa ciudades mientras los ejércitos se enfrentan, entre otras muchas.

Mientras que el mundo se sigue oscureciendo a nuestro alrededor, deberemos resistir y luchar por sobrevivir. Todo un desafío que exigirá tomar muchas decisiones como ya hemos visto e ir forjándonos poco a poco como grandes estrategias. Agilidad y rapidez en la toma de decisiones, habilidad táctica y plantear buenas estrategias son claves para lograr éxito en las misiones.

En este punto hay que destacar la grandísima Inteligencia Artificial de la que ha sido dotado el juego, ya que no resulta nada difícil que todo funcione teniendo en cuenta la gran variedad de decisiones y acciones que se pueden realizar. Pero en todo momento, todos las unidades, ciudades o enemigos evolucionarán o tomarán decisiones en función de las nuestras propias. Todo ello da la sensación de un gran realismo, que todo fluye con la normalidad que se esperaría en situaciones así. Este enorme trabajo por ofrecer una gran IA tiene su mejor expresión en los enfrentamientos y las grandes batallas, donde hasta el último soldado reaccionará en combate de forma muy realista y seguirá las órdenes que haya recibido… aunque siempre podrá huir también si ve que la situación se presenta muy complicada. La máquina en todo momento sabe sorprendernos ya sea con escaramuzas, decisiones tácticas o ataques sorpresas a nuestros asentamientos.

Juegos, Total War: Attila para PC

Puede que alguno de vosotros se sienta intimidado por la exigente propuesta de Attila, pero, además de los niveles de dificultad, el juego premia mucho la práctica, de manera que de forma natural iremos aprendiendo cada vez mejor a tomar decisiones que sean más favorables para nosotros. La sensación de tener éxito en una gran batalla o a la hora de tomar un asentamiento resulta de lo más gratificante, por lo que en todo momento nos sentiremos alentados para seguir progresando en la campaña.

Además, las batallas tácticas son ahora más sencillas de controlar. Podemos optar porque la máquina las resuelva o elegir entre una lucha manual. Aunque esta segunda resulte lógicamente más compleja, con el tiempo nos daremos cuenta que es la más adecuada ya que nos ofrecerá mejores resultados. Por si fuera poco, resultan espectaculares y sumamente divertidas.

Por su parte, en los combates tácticos, Total War: Attila vuelve a brillar. Moveremos nuestros soldados en formaciones, eligiendo el tamaño, ordenando atacar, contrarrestando al enemigo. Una vez que dos ejércitos se enfrentan en batalla, solo uno de los dos puede seguir de pie. Mención especial al momento en el que los dos ejércitos entran en contacto, como dos grandes colmenas que entran en combate.

Juegos de Total War: Attila

Dentro de las batallas en tiempo real, podemos acercarnos hasta ver de cerca a cada soldado individual o elevar la cámara para obtener una visión aérea que nos ofrecerá una perspectiva mucho más útil. Podremos controlar formaciones de hasta 2.000 soldados, un número bastante elevado que, sin embargo, nos permitirá controlar muy bien nuestro ejército. Este número se incrementará si contamos con ejércitos cercanos que aparecerán en el campo de batalla como refuerzos. Habrá momentos en los que disfrutaremos de soberbias batallas en las que participarán varios miles de soldados, un espectáculo visual a la altura de muy pocos juegos.

No sólo los ejércitos juegan un papel importante. Los paisajes también son vitales a la hora de desarrollar nuestras estrategias. Y es que podremos combatir en densos bosques, desiertos o detalladas ciudades. En función del tamaño e importancia de la ciudad, contarán con sus propias murallas, torres, puertas, templos, plazas o muelles. Los enfrentamientos tendrán lugar por sus calles y podremos plantear estrategias por sus calles para intentar sorprender a nuestros enemigos.

Asimismo, el clima también tendrá su influencia. En medio de la batalla, la niebla o la lluvia pueden hacer hacho de presencia dificultando aún si cabe más nuestra misión. La representación visual de estos cambios climáticos resulta también espectacular.

Total War: Attila, novedades

En esta entrega se han recuperado varios elementos que demandaban los fans de la serie, como los árboles familiares y de habilidades. Además será muy importante nuestro nivel de Imperium, que irá cambiando en función de nuestras decisiones y actos que realicemos en medio de la campaña. Gracias a este elemento podremos mejorar aspectos fundamentales como el número de tropas o flotas, la presencia de más o menos agentes en el mapa en el que se desarrollan las estrategias o incrementar el número de gobernantes.

Para gestionar todos estos aspectos se han introducido una nueva interfaz, muy intuitiva y sencilla de utilizar siempre, permitiéndonos ordenar nuestras instrucciones a cada miembro de la facción, además de tomar decisiones también importantes como matrimonios, asesinatos, acuerdos e incluso divorcios.

Como vemos, no son son pocas las mejoras que se han introducido para completar una obra imprescindible para cualquier amante del género y todo aquel que se quiera introducir en esta descomunal serie. Además, tenemos garantizadas horas y horas de diversión en sus distintos modos de juego. Sin duda, el pilar de esta entrega es la Campaña de la que os hemos ido hablando a lo largo del análisis. Podremos escoger entre 10 facciones diferentes, cada una con sus propias características. En una de ellas, los Hunos, contaremos con el liderazgo del terrible líder que da nombre a esta entrega. Son tantas las diferencias entre uno y otro bando que, realmente, podríamos hablar de campañas muy distintas en función de nuestra elección al comienzo. Es más, hasta los objetivos irán cambiando según la tribu o reino elegido.

Total War: Attila, grandes batallas

A lo largo de los distintos capítulos de que consta la Gran Campaña, se nos irán planteando numerosas misiones de obligado cumplimiento. Asimismo, también hay un gran número de tareas secundarias que incrementan aún más si cabe la enorme duración del título.

El estudio británico vuelve a demostrar porque ocupan el trono del género, con una entrega que recoge todo lo bueno de la serie, pero que además mejora con más diversión, profundidad y posibilidades para el jugador. Por si fuera poco, contamos con una impresionante campaña multijugador y la introducción de Batallas Históricas, una serie de retos que suponen todo un desafío hasta para los mejores estrategas. Completa la impresionante oferta jugable las escaramuzas multijugador hasta para ocho jugadores.

Total War: Attila, juego épico

Gráficos de Total War: Attila para PC

Desde un apartado puramente visual, estamos ante un título magnífico, que recoge la esencia del sobresaliente Rome II, pero la mejora en todos y cada uno de los elementos. El resultado es soberbio, con una recreación de los escenarios de una calidad incuestionable, con nivel de modelado de los mapas en 3D al que no se puede poner ni un solo pero. Se introducen también mejoras importante en la recreación de los elementos climáticos y la introducción del fuego como un elemento que toma vital importancia en el desarrollo. Estamos hablando de un título imponente, sobre todo si contamos con un ordenador potente. En cualquier caso, el juego cuenta con una muy buena optimización, pudiendo configurar todos los aspectos para que podamos obtener un buen rendimiento adaptado a nuestro PC.

Resulta toda una gozada disfrutar de las masivas batallas en las que podremos ver como cientos de unidades se mueven y actúan con un gran realismo, recreadas con todo lujo de detalle. El trabajo realizado con los paisajes resulta también encomiable, así como la elección de una paleta de colores muy vistosa que dota al juego de una mayor espectacularidad. Por último, destacar las animaciones y la destrucción de los escenarios, que completan un apartado magnífico.

Gráficos de Total War: Attila para PC

Sonido de Total War: Attila para PC

Como es habitual en la serie, se ha dotado al juego de un gran apartado sonoro, con una banda sonora de las que merece ser disfrutada con un buen equipo de sonido. Temas épicos y militares que suponen el mejor acompañamiento a la acción. Los efectos de sonido ofrecen los mismos niveles de calidad, mientras que las voces en español mantienen un buen nivel.

Sonido de Total War: Attila para PC

Conclusión de Total War: Attila para PC

A pesar de que el año acaba de comenzar, Total War: Attila se posiciona como el más firme candidato a mejor título del género de la estrategia de 2015. Esta nueva entrega mantiene toda la esencia de la magnífica serie de Creative Assembly -en especial, de Rome II-, pero, al mismo tiempo, añade un gran número de novedades y mejoras. El resultado es un sobresaliente título, imprescindible para cualquier amante de la saga y de la estrategia en general.

Una enorme campaña, intensa y cargada de momentos espectaculares, que nos asegura decenas de horas de diversión. La inclusión de un buen número de modalidades y de facciones potencian aún la extensa oferta jugable. El maravilloso apartado audiovisual pone la guinda al pastel, un pastel que no dejaremos de disfrutar durante muchísimo tiempo.

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